jueves, 4 de marzo de 2010

La Naranja Mecánica y el Futurismo

La novela, a través del lenguaje nadsat, la película a través de las imágenes y el futurismo tienen una estrecha relación en cuanto a distintos factores, uno de ellos es la iconicidad, otro es la violencia, la velocidad y la idea del mecanicismo del hombre.

La novela intenta conseguir iconicidad mediante el uso de la onomatopeya y de un lenguaje parcialmente novedoso mientras que la película lo intenta a través de la estilización formal para acentuar su impacto "físico", emocional. En la película los signos recuperan su condición de iconos mediante una estilización añadida (extra) que consigue romper modos significativos simbólicos previos, y por lo tanto se presenta a sí misma como algo original, nuevo y consecuentemente más efectivo dramáticamente. El sentido o significado de una obra de arte es un concepto ligado a su contexto histórico porque depende de la posición que ocupe dentro de una determinada tradición. La expresión de la violencia se había convertido en un elemento codificado cuando Kubrick hizo La naranja mecánica y, por consiguiente, una ruptura con esa tradición era necesaria para que la violencia fuese percibida en toda su esencia y crueldad. Esto nos ha llevado a entrar en el concepto de codificación: un código conlleva que el signo adquiera un significado pero también que pierda parte de su significado original, y esto es evidente en el caso del cine, un medio más icónico que el len guaje verbal.

El ícono, según la definición de Peirce es un signo que guarda cierta semejanza con su referente, esto es, obviamente en el caso de la onomatopeya según el idioma, aunque son fácilmente reconocibles en la novela que nos ocupa: cuando Alex y sus amigos encuentran en la calle al viejo borracho, Alex dice:

“Cuando salimos del Duque de Nueva York videamos al Iado de la iluminada vidriera principal del bar un viejo y gorgoteante pianitso o borracho, aullando las sucias canciones de sus padres y eructando blerp blerp entre un trozo y otro, como si guardase en la tripa podrida y maloliente una hedionda y vieja orquesta. Ésa es una vesche que nunca pude aguantar. Nunca pude soportar la vista de un cheloveco roñoso, tumbado, eructando y borracho, fuera la que fuese su edad, pero muy especialmente cuando era de veras starrio como éste. Estaba como aplastado contra la pared, y tenía los platis en un estado vergonzoso, arrugados y en desorden, cubiertos de cala y barro, de roña y alcohol. Bueno, lo agarramos y le encajamos unos pocos tolchocos joroschós, pero siguió cantando.”

Este párrafo contiene onomatopeyas como blerp blerp, o tolchocos, que sirven para sugerir el objeto real a través de la similitud de la pronunciación con el sonido producido por el objeto o la acción, otras onomatopeyas son buuu buuu, rataplanplanplan, entonces así vemos la iconicidad del lenguaje de la novela. Las palabras en nadsat cumplen la misma función porque el lector solo comprenderá su significado en el contexto y luego de encontrarla varias veces en el texto, luego se convertirán en símbolos, o en código: un código es el resultado de la constante aparición de determinados signos en ciertos contextos, el significado de un signo se construye mediante su reiteración y tras un cierto tiempo que ayuda a sedimentar las relaciones entre los componentes del código.

Al igual que en el futurismo, las palabras obran de modo estético, y en los textos futuristas el lector tiene que hacer el mismo trabajo de resignificación al carecer los textos de adjetivos. Algunos futuristas componían sus poemas sin adjetivos, adverbios, verbos o signos de puntuación, utilizaban un collage de sustantivos que evocaban una sucesión continua de imágenes, hasta llegar a la base más primitiva del idioma, la onomatopeya y el ruido, este último termino se materializó en el Arte del Ruido inventado por Luigi Russolo, uno de los aportes fundamentales del futurismo a la música moderna.

En el futurismo, la abolición de los adjetivos, adverbio y puntuación supondrán necesariamente el fracaso de la tristemente famosa armonía del estilo, de modo que el poeta futurista podrá por fin utilizar todas las onomatopeyas, incluso las más cacofónicas, que reproducen los innumerables sonidos de la materia en movimiento.

Como ejemplo este poema del mismo Marinetti, llamado “Bombardeo”, el cual se encuentra dentro de la compilación publicada en 1914 denominada Zang Tumb Tumb:


Audacia y revolución fueron los elementos básicos de la nueva lírica futurista. Respecto a la sintaxis, se abogó por la palabra libre de nexos y puntuaciones; los verbos en infinitivo, el predominio de la imagen y la sustitución de la puntuación por signos musicales y matemáticos

3 SE DEBE ABOLIR EL ADJETIVO, para que el sustantivo desnudo guarde su color esencial". Todo ello porque el adjetivo, que presupone "una pausa y una meditación" era incompatible con su visión dinámica.

5 CADA SUSTANTIVO HA DE TENER SU DOBLE, o sea, cada sustantivo debe preceder, sin conjunción, al sustantivo con el que está ligado por analogía" (Y pone los ejemplos de hombre-torpedero, mujer-golfo, muchedumbre-resaca, plaza-embudo, etc.). Marinetti expone la necesidad de suprimir el como, el cual, el así, el parecido a, ya que, como la percepción analógica era cada vez más natural para el hombre, había que fundir entonces directamente "el objeto con la imagen que evoca, dando la imagen de escorzo mediante una sola palabra esencial.

Con la idea del doble del sustantivo y la abolición del adjetivo volvemos al lenguaje puramente icónico, ligado por analogía dice el manifiesto: es la definición de ícono de Peirce. En este sentido también encontramos la similitud con “La Naranja…” la palabra con lo que evoca pero ya no en las onomatopeyas, sino en el resto del glosario: la ROTA es la BOCA y en medio de esta analogía actúa la violencia, la ultra violencia.

Si bien el autor dice acerca del nadsat que es “una versión rusificada del inglés” también podemos relacionarlo con el cockney, de hecho el título de la novela proviene de una frase cockney, como lo explica el mismo autor:

“No creo tener que recordar a los lectores el significado del título. Las naranjas mecánicas no existen, excepto en el habla de los viejos londinenses. La imagen era extraña, siempre aplicada a cosas extrañas. «Ser más raro que una naranja mecánica» quiere decir que se es extraño hasta el límite de lo extraño. En sus orígenes «raro» [queer] no denotaba homosexualidad, aunque «raro» era también el nombre que se daba a un miembro de la fraternidad invertida. Los europeos que tradujeron el título como Arancia a Orologeria o Orange Mécanique no alcanzaban a comprender su resonancia cockney y alguno pensó que se refería a una granada de mano, una piña explosiva más barata. Yo la uso para referirme a la aplicación de una moralidad mecánica a un organismo vivo que rebosa de jugo y dulzura”

Toda la novela está escrita con expresiones en nadsat, una supuesta jerga adolescente, mezcla de palabras basadas en el ruso, ciertas voces de la jerga rimada Cockney y palabras inventadas por el propio autor. En la segunda parte del libro (capítulo 6), uno de los médicos de Alex, el doctor Branom, describe así el nadsat: "Fragmentos de una vieja jerga. Algunas palabras gitanas. Pero la mayoría de las raíces son eslavas. Propaganda. "Penetración subliminal". Burgess escribió que su libro, leído de forma sistemática, era como "un curso de ruso cuidadosamente programado".

Especialmente famosa se hizo la expresión "horrorshow" (transcrita en la edición de Minotauro como "joroschó" y en el doblaje castellano de la película como "de horrores"). Es un juego de palabras entre la expresión rusa para bien o bueno y el inglés "horror show", espectáculo de horrores.

Burgess, agudo comentarista de la obra de James Joyce, sobre la cual escribió los ensayos "ReJoyce" y "Joysprick", tomó de éste la solución de inventar un nuevo lenguaje insertando palabras de otros idiomas.

El autor utilizó este recurso -la creación de una jerga adolescente- para hacer atemporal la obra, ya que de otro modo el paso del tiempo hubiera revelado en la sintaxis y vocabulario un libro no actual. De este modo, al crear una forma artificial para narrar el argumento, este lenguaje actuaría con un efecto antienvejecimiento que permitiría su lectura fluida pese al paso del tiempo. En su prólogo también dice que fue una forma de esconder la pornografía:

“[el nadsat]…fue concebido para amortiguar la cruda respuesta que se espera de la pornografía.”

La jerga rimada cockney (Cockney, es un habitante del East End londinense) es una forma de expresión muy habitual en el inglés británico, especialmente en el habla de las clases populares de Londres, que consiste en reemplazar una palabra de uso frecuente por otra que forma parte de una frase hecha que rima con ella. La sustitución tiene muchas veces un efecto humorístico por sus connotaciones, como en el ejemplo típico de utilizar trouble ("problemas") por wife ("esposa"), jugando con la rima de trouble and strife ("problemas y discusiones", una frase frecuente), pero también con la actitud convencionalmente asignada a las esposas.

La elección de esta jerga no es casual ya que se evidencia el carácter icónico también en la construcción del cockney, que se usen voces de este argot aumenta la iconicidad de la novela y la búsqueda de lo estético en el lenguaje.

Otra de las características que relaciona a “La Naranja…” con el futurismo es la violencia, en la novela es evidente, en el futurismo, las palabras claves, son violencia, velocidad.

Los principales postulados defendidos en el manifiesto fueron, al igual que en el resto de manifestaciones artísticas futuristas, el rechazo del culto al pasado y la glorificación del mundo moderno portador de futuro (la calle, la fábrica, la máquina, la velocidad y también la violencia). Junto a la exaltación de las máquinas, Marinetti exalta la lucha, la agresividad, la fuerza, la guerra, el militarismo, el patriotismo, la destrucción.

El Futurismo interpreta la modernidad de forma imperialista y militarista: en Italia este movimiento mantiene una dependencia ideológica con el fascismo. Marinetti se jacta de haber lanzado el manifiesto fundacional del Futurismo impregnado de violencia arrebatadora e incendiaria.

En la novela, la violencia es la manera que tiene Alex de relacionarse con la realidad, aunque pasado el tiempo le parece sin sentido, como lo dice el propio autor:

“La violencia acaba por aburrirlo y reconoce que es mejor emplear la energía humana en la creación que en la destrucción. La violencia sin sentido es una prerrogativa de la juventud; rebosa energía pero le falta talento constructivo. Su dinamismo se ve forzado a manifestarse destrozando cabinas telefónicas, descarrilando trenes, robando coches y luego estrellándolos y, por supuesto, en la mucho más satisfactoria actividad de destruir seres humanos. Sin embargo, llega un momento en que la violencia se convierte en algo juvenil y aburrido. Es la réplica de los estúpidos y los ignorantes”

Las violaciones, asesinatos, los gopes, la violencia en general de la obra se muestra porque existe, y deja el paso al dilema de la elección moral. La libre elección del ser humano, que se siente atraído hacia el mal y hacia el bien, paradójicamente, esto es el libre albedrío. El tratamiento Ludovico anula la elección del nuestro protagonista y se convierte en una “naranja mecánica”, un organismo vivo que actúa como un robot. El futurismo habla también de esta idea del Hombre mecánico, hacia el final de Manifiesto Técnico para la Literatura Futurista concluye Marinetti pidiendo el odio a la inteligencia para poder despertar la "divina intuición", don característico de las razas latinas. "Después del reino animal" afirma, "se inicia el reino mecánico", donde los futuristas preparan la creación del "HOMBRE MECÁNICO DE PARTES CAMBIABLES", liberándolo de la idea de la muerte, "y por consiguiente de la muerte misma, suprema definición de la inteligencia lógica"

La valoración en los dos casos es distinta, Burguess está en contra y dice que es algo raro, algo que no podría existir, ni debería, una naranja mecánica, y Marinetti busca la creación de este hombre para eludir a la muerte.

En la obra se encuentran otras similitudes con el futurismo, pero no son más que símbolos aislados, aunque representativos: el coche que es un símbolo del mundo técnico, elaborado por los hombres del presente, y al mismo tiempo portador de una nueva dimensión de belleza : la velocidad, en la obra así como en la película está representado en el Durango 95, el vehículo en el que los drugos cometen los actos de ultraviolencia.

Algunas otras expresiones del nadsat se relacionan con la velocidad, como el unodos-unodos equivalente al sexo, esta expresión nos da la idea de velocidad y dota al mismo de mecanicidad, despojándolo de todo misticismo.

La música en la película fue creada por Walter Carlos (hoy Wendy Carlos, luego de su cambio de sexo) y son arreglos de piezas clásicas hechos con sintetizadores, máquinas que hacen música, esto tiene que ver también con la idea de la modernidad, y de la rapidez del futurismo.

Si se hace una extensión de la idea de modernidad del futurismo, que estaba ligada a las máquinas, las fábricas y los nuevos avances en la ciencia, hasta el día de hoy, podríamos agregar los avances en la cirugía estética como rechazo al pasado y a lo viejo, también característica de esta vanguardia y de todas las que le sucedieron. En la película se hace un culto al erotismo relacionándolo con la juventud, esto no se refleja sólo en los decorados, se supone que refleja la mentalidad de los personajes, y por tanto tiene repercusión en su indumentaria: por un lado los pantalones que llevan los "drugos" de Alex, con penes tan destacados, por otro lado vemos a la madre de Alex vestida como una jovencita, con minifalda de cuero y botas, todo en colores chillones; recordemos que el "look" visual quiere ser una "profecía" de lo que nos aguardaba: al verla así vestida, ¿cómo no acordarse de tantas operaciones de "lifting" e implantes de silicona como se hacen hoy en día, explicadas por la obsesión de parecer más joven o sexualmente más atractiva? Asimismo, la imaginería erótica popular convive con las grandes obras de arte del pasado, cuyo destino en la sociedad anunciada en la película es poco menos que servir de "florero decorativo", como un objeto de consumo más, como ocurre con el comienzo de la Quinta de Beethoven, degradada hasta servir como sonido de un timbre en la casa del escritor.

Se hace entonces lo contrario de la idea del “Ready-made” de Duchamp: “Arte es todo lo que se cuelga en una sala de exposiciones” en la película se saca al arte de la galería y se lo coloca por todas partes, aún esto está relacionado con las vanguardias.


Bibliografía


  • Burguess, Anthony, La Naranja Mecánica, Ediciones Minotauro, 1976, Barcelona.
  • García Mainar Luis Migue, La Naranja Mecánica O El Código Sin Contexto. Universidad de Zaragoz, 1992.
  • http://es.wikipedia.org/wiki/La_naranja_mec%C3%A1nica
  • Marinetti, Manifiesto técnico de la literatura futurista. Milán, 11 de marzo de 1912.
  • Peirce, Charles "El icono, el índice y el símbolo" (c. 1893-1902). Traducción castellana de Sara Barrena. 2005.
  • Riego Cué, Angel, Cine y Música, Stanley Kubrick, La Naranja Mecánica, en Filomúsica, Revista mensual de publicación en Internet Número 23º, Diciembre 2001
  • Rubent de Ventós, Xavier, Trivialización del arte y Vanguardismo, Universidad de Barcelona.
  • Saussure, Ferdinand de. 1980 (1916). Curso de Lingüística General. Madrid


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3 comentarios:

  1. AGUANTE LA ROPA QUE TRAÍA EN PLENO INVIERNO LA PROFESORA DE ESA MATERIA
    SE LA RE BANCABA

    ESA ES TODA MI REFLEXIÓN

    SUBÍ EL DE LA KONTRAKULTURA

    PD: TENÍA ACCESORIOS Y PEINADOS MUY LINDOS TAMBIÉN

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  2. Genial post. Excelente análisis de una película increíble. Felicidades :)

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